Lo popular es auténticamente cultural
Oración por la Patria, en una Navidad neoliberal
Apertura
Dice el Apóstol San Pablo, querido Dios, que debemos someternos a las autoridades superiores, pues ellas, por ti han sido establecidas (Romanos 13:1). Hoy mi patria tiene autoridades que pertenecen a una ideología muy distinta a la que tú hijo Jesús sostuvo mientras estuvo en la tierra. Sigue diciendo el apóstol de Tarso, quien habla Palabra de Dios, que no debemos oponernos a la autoridad, en ese caso estaríamos resistiéndote a ti y condenándonos a nosotros mismos (Romanos 13:2) Oh, santísimo, indicas a través de tu siervo bíblico que los magistrados no están para infundir temor a los que hacen lo bueno, sino al malo. Amado Dios, no quiero temer a la autoridad y, aprendo con Pablo, que para ello debo hacer lo bueno; es más, sí lo hago, según tu siervo, recibiré alabanza de estas autoridades. Además, un versículo más abajo (el 4) me indica, según tu Santa y Poderosa Voluntad, dicha por la voz del santo que “no en vano –la autoridad- lleva la espada, pues es servidor de Dios”. ¡Padre, tu Palabra agrega por medio del converso en el Camino a Damasco, que esa espada la lleva la autoridad, en su posición de “vengador para al que hace lo malo”
Ruego
¡Querido Padre Celestial, muéstrale a la autoridad de mi Patria que hago lo bueno!: Trabajo, me esfuerzo por la educación de mis hijos, amo a mi esposa desde siempre. Te ruego que le digas que yo no debo temerles ni cuando llegan sus impuestos, sus despidos, sus falacias contra la educación. Yo, Padre, no debo temerles cuando no me cuidan de la violencia social, ni cuando cierran los lugares donde protegen a los más débiles, ni cuando encarcelan inocentes. Señor de la vida, diles que no deben producirme el temor a quedarme sin medicamentos en la vejez, sin una sepultura cristiana. Dios Eterno, la espada no debe apuntarme a mí. Tu Palabra dice “al que hace el mal”: al que asesina, explota, esclaviza,roba, estafa, miente, menosprecia al prójimo. A aquellos que traicionan a los suyos, sea familia, amigos o nación.
Alabanza
¡Aleluya Santísimo! me has quitado el temor de denunciar a la autoridad que tuerce tu Santa Palabra: la que ofende al que hace lo bueno y ensalza al que vive de lo malo. Esa no es la autoridad que tú pusiste en la Argentina actual, ni cuenta son tu respaldo en ninguna parte de este mundo. San Pablo dice que la que tú eliges “no infunde temor”
Doxología
Desde lo profundo del alma, Señor de señores y Rey de reyes, intercedo por dichas autoridades para que se conviertan a tus caminos. Qué encuentren gozo en amar al prójimo, en servir a los necesitados, a no abusar del poder de la espada, a trabajar y confiar en ti: abriendo fuentes rebalsadas de pan, paz y trabajo. Te lo ruego en el nombre de Aquél que dio todo, hasta su vida, para que la mía sea una vida abundante.
