perder por soberbio

Si Hitler hubiera estudiado la campaña de Rusia de Napoleón, no habría caído en la trampa rusa. Sí Bush estudiaba la guerra de los ingleses en Afganistán en el S XXI o de los soviéticos contra los talibanes, habría realizado una estrategia distinta en la campaña Afgana. Hitler, Napoleón y Bush, tres soberbios indiscutidos. ¡Qué bueno que el soberbio nacional, siga esos pasos!